Agora contaré, lo que me acaesció por la noche, que fue harto curioso, pero sobre todo pesaroso, por estar mi pecho desbocado, mi cabeza ebria, y alma turbia, que no hay estado peor para los hijos de Adán, que verse envueltos en tales situaciones, en un estado de inconsciencia como el mío
Saliendo yo de bureo y de calaveradas, habiendo en la taberna del boomerang los chatos a medio maravedí, por ser jueves y día sagrado para estudiantes y licenciados, tal es mi caso, que Clío me inspira cuando puede, o cuando no estoy en los brazos de Venus, Baco o Morfeo, comencé la noche tan bien, que incluso los once contra once se me dieron medianamente, ganando algo de sonante, que sepan vuesas mercedes que es necesario para el andar nocturno.
Así, de aquesta manera, decidí irme a platicar, y conversar, al salón de un caballero principal destos reynos del Andalucía, natural de la ciudad del Potro, y de una dama, discreta y cuerda como ella sola, pues han de saber vuesas mercedes que otra no espero encontrar ansi.
Pues de tal guisa que llego y hablo con unos y con otros, y con un grupo de damas, picantonas y con ganas de chanza, que cuando uno esta al momento de natural travieso, no hay mejor entretenimiento que tal compaña. Ansí que dejo esta plática, para pasar a una mas profunda con dama discreta, seria cuando quiere, pero agradable a rabiar, cuando por un maldito azar de la maldita Fortuna, que siempre se entretiene en ponerme zancadillas, comienzan mis tripas a rugir de tal manera, como león de Guinea. Voto a mi conciencia que no me lo podía creer, así que, con la mi dignidad hecha pedazos, y mi cara como tomate de huerta, fuime al figón más cercano a tomar un bocado, que maldita sea la hambre y los que la inventaron, que sin duda ha de ser cosa maléfica y del demonio.
Pues ya que llego, recién comido, más gallardo que niño en primera comunión, me encuentro con que la tal dama se fue, y yo, dándome a todos los demonios, rezando y votando a Dios a su Santa Madre, que a veces es todo uno el rezo y el voto, me quedo más despistado que mono recién follado.
De aquesta manera, andando de aquí a cullá, en un rincón oscuro, tiernamente me reprocha una dama, tanto, mis comentarios, como mi tono, y yo arrebolado, sonrojado de verdad (que ya son muchos sonrojos para mí, feliz émulo de don Juan, en una noche) dándole las gracias a mi demonio familiar por encontrar una dama tan discreta y que ponga mientes en mi, cuando comienzo con la plática, pero de tal manera, que ella se pone tierna, y yo rendido a sus pies. Pero lo peor es que cuando más vencido yo me encontraba, ella, por Belcebú que no sé si es soltera o casada, pero que estaba como manzana madura, en la edad más bella para una dama, en la plenitud de su belleza y sabiduría, cual moza con aya, me deja, que apenas se despide, que mas parecía esto cuento de hadas que calaverada.
Y así quedeme, como pollo en cuadra, helado, con la color de la cara descompuesta, y como con tembleque que parecía tocado de la mano de San Vito. Y sepan vuesas mercedes que es como sigo, con el sueño cambiado, Morfeo riéndose de mi, Baco de viaje, Venus durmiendo, que ya la pillara yo, y Eros, a la puerta de mi aposento, tirándome dardos, que maldito el hideputa, que me tiene como erizo o espino, y con las mientes en una dama que no se si volverá a hablar conmigo pero que me ha dejado suyo, y hechizado.
0 comentarios